Visión

"...dentro de ti mismo, fuera de ti mismo, caerás del cenit al nadir porque ése es tu destino, tu miserable destino. Y mientras de más alto caigas, más alto será el rebote, más larga tu duración en la memoria de la piedra..."
Huidobro

Te quiero... que comienzo
Peor es tragar saliva
Y peor aun es este nudo en la garganta que toma los contornos del mundo o la forma de un grano de ripio pegado a los pies

Lihn

"(...) Los otros, los más dignos, todavía esperaban una carta en la penumbra de la caridad pública, muriéndose de hambre, sobreviviendo de rabia, pudriéndose bajo la exquisita mierda de la gloria (...)"

Gabriel García Márquez

lunes, octubre 15

La Ola: la ciclicidad de la historia I


“Has despedazado las leyes de tu corazón / para someterte a las leyes de tu tribu.” (Huidobro)

“La Tercera Ola” constituye la base del filme “La Ola”, siendo la primera un experimento realizado en california en 1967, donde William Ron Jones, profesor de historia, pone en práctica la experiencia de la autocracia con un grupo de alumnos, los cuales se ven sobrepasados por la real envergadura de la doctrina. (Nieto Santos, 2009)
      Resulta analizar los aspectos en los cuales se desarrolla la cinta, primero una escuela Alemana, recordando obviamente el legado Nazi con el que carga la sociedad alemana, y en segundo lugar el supuesto, incluso axioma en el cual se centra la película, que es la imposibilidad de tener un gobierno o una nueva doctrina autoritaria en la nueva Alemania, donde existen recordatorios permanentes sobre el régimen Nazi y los abusos que cometió (Nieto Santos, 2009), como una especie de conciencia histórica e incluso propi vergüenza por lo que en algún momento otras personas hicieron del país.
En primera instancia “La Ola” comienza como un experimento práctico sobre la doctrina autócrata, que es definida en la misma película por el profesor Steiner como un gobierno en el cual un individuo o un grupo tiene tanto poder que puede cambiar la ley a su conveniencia (Gansel, 2008), y que en un principio no es nada más que un proyecto sobre símbolos y preceptos como lo son “el enemigo” (los anarquistas), la disciplina, el uniformado del salón de clases y los preceptos básicos del grupo: Fuerza mediante la disciplina, fuerza mediante la comunidad, fuerza a través de la acción y fuerza a través del orgullo. (Gansel, 2008) Los cuales terminan por llevar la ideología desde el salón de clases a la comunidad escolar y finalmente a la ciudad como tal, interviniendo la realidad al modificar, pervertir y enfrentar finalmente las estructuras de poder ya existentes.
Existen una serie de emblemas y signos que se ven muy bien en la película y que interactúan con los personajes de la misma, autodefiniéndose como algo más, y no como fascismo, sino que una respuesta a las propias falencias individuales, las cuales terminan desvaneciéndose en cada sujeto, por la inclusión de esta serie de postulados que involucran a la unión como fuerza transformadora y potenciadora de los cambios que vendrán. En un principio todo resulta acorde a la temática de la propia enseñanza libre y participativa con que contaba el colegio en el cual se desarrolla el regreso de paradigma, sin embargo este juego de niños, por así decirlo, termina como un “Ouroboro” (dícese de la serpiente que se come su propia cola), ya que son las mismas circunstancias y la deformación del propio sujeto cuando se haya absuelto de la reflexión, que terminan matando, ya sea de manera figurada o literal, a los sujetos no pensantes, quienes son solo actores de una realidad mayor a su propio ser, y por lo tanto, sin reflexión de su existencia.
Se hace interesante en este punto analizar los diferentes preceptos en los que se basa la doctrina de “La Ola”, el primero la disciplina, siendo esta la más clara en el filme, donde se muestra como la disciplina no solo adquiere el sentido teórico sino que a su vez practico. La realización de ejercicios previos a la clase, y el uniformado, al cual ellos mismos se someten desde el comienzo del proyecto, bajo los ideales de igualdad y destrucción de clases entre los mismos participantes, que finalmente termina destruyendo la propia identidad y las diferencias socioculturales de los sujetos.
En segundo lugar la ideología hace necesario el ser parte de algo y que la unidad hace la fuerza, ya que es la comunidad la que puede solventarse a sí misma y de esta manera salir adelante. Si bien la idea de que la unión hace la fuerza no es solo parte de la ideología autócrata, sino que la cultura oriental también la utiliza, incluso es transmitido como cuento popular en el cual un padre muestra a sus hijos que las ramas secas juntas son más difíciles de quebrar que una rama por sí sola. Si bien “La Ola” termina en un fin por sí mismo a través de este precepto, decanta finalmente en la violencia hacia grupos externos a la causa, que se vuelven minoritarios con el paso del tiempo y la marginación de los sujetos que no son simpatizantes. Esto crea finalmente el clima violento y hostil en el cual transcurren los últimos pasajes de la película, donde los ideólogos se dan cuenta de que la ideología los había consumido.
La acción y el orgullo son los que consolidan las bases de “La Ola”, donde existen dos enemigos discutidos y atacados, como lo son los Anarquistas y los detractores del movimiento, y en segundo plano las estructuras de poder y sus fuerzas de consolidación institucionalizadas: La policía y la iglesia. Los cuales son combatidos por una acción cuasi antisocial, la cual constituye un accionar repudiado por la misma doctrina, sin embargo el fin justifica los medios. La acción se complementa con el orgullo, ya que es este el que termina por consolidar en sus mentes el sentido de comunidad y consigo el sentido de pertenencia que conlleva, haciéndolos sentir partes de un todo, organizado y formado en el bien y para el bien de la sociedad y de si mismos.
A pesar de todo lo anterior creemos que la reflexión más importante no debe hacerse en base a la misma ideología, sino que el cómo se expresa de manera natural, ya que los símbolos no son más que construcciones físicas del inconsciente, sin embargo las actitudes y acciones de los sujetos no lo son, siendo estas las más importantes y más trascendentales de mencionar y reflexionar, ya que la reproducción de un saludo o de un dibujo no son tan fuertes como el accionar y reaccionar violento de los participantes frente a la no aceptación de los demás, la aglutinación en base a un mismo enemigo imaginario (como en Chile lo fue el “gen marxista” o en otros filmes/comics como “V for Vendetta” lo es el terrorismo de estado, que también estuvo presente en Chile (Lejman & Díaz, 2003)) y el accionar inconsciente entendiéndose este como la falta de reflexión de los sujetos, siendo las imágenes las que suplantan la propia realidad e identidad de los sujetos, y el nuevo “Fuhrer” se alza como el líder de esta cruzada. Esto se ve a la perfección con el suicidio de Tim, el cual actúa de similar forma a como lo hicieron los ejecutivos y accionistas en la crisis de 1929 en Estados Unidos, donde en las primeras horas los suicidios eran decenas y los días posteriores fueron miles, esto se explica por la destrucción del imaginario colectivo en el cual habitan los sujetos, conocido como el suicidio anómico según Durkheim, donde el sujeto no se pertenece y las reglas sociales lo abandonan de un momento a otro (Dubet, 1989), generando en sí mismo la pérdida de identidad y finalmente el suicidio.
Las trágicas consecuencias de los experimentos de este tipo, muy bien retratados por el filme, dejan como conclusión mayor que “La diversidad es el mayor tesoro de la vida y la humanidad”. (Nieto Santos, 2009)

martes, abril 3

obviamente de otro

Obviamente yo no escribí lo que sigue, es de Enrique Lihn y se llama "Escupitajo en la Escudilla":


Estoy lejos de querer significar algo. Escribo porque sí, no puedo dejar de hacerlo. Escritura de nadie y de nada, adiós, quiero decir hasta mañana a la misma hora, frente a esta espantosa máquina de escribir, poesía, será el acoplamiento carcelario entre tú y yo: seres hasta de cuyo sexo se puede dudar, me incrusto en mi rincón a esperar el deseo.
  Los poetas somos mendigos, alguien lo dijo en el temor de parecerlo. Otro habló alguna vez de los dolores y del costo de la forma (ningún nombre importa, esas frases como pavos reales son, por lo general, de importación francesa).
  Peor que mendigos. Nos reducimos a la mendicidad, o será que sólo yo he tomado en serio este oficio. Bien pensado, veo a otros miembros de la cofradía -jamás una comunicación, nunca un saludo de cumpleaños, ni la menor señal de vida en común, ni un escupitajo en mi escudilla- ocupar altos cargos o, en su defecto, abrirse de brazos y de piernas a escala nacional, continental o mundial. Mientras yo, a fuerza de desvivirme, quizás llegue, pero nadie me lo asegura, a sacar de pronto, en lugar de la lengua, la palabra lengua.

  Al infeliz se le siguen los pasos como bromeando, eso nunca se sabe. Él carece, por completo, de sentido del humor. Respondería con insultos a una mirada de falsa complicidad, con horrores a un juego. Su camino es el de la cuerda floja, pero siempre ha sido prudente: transita con pie de plomo entre uno y otro extremo de la noche. No zigzaguea, porque está borracho. Camina lento pero seguro de regreso a su masturbatorio.
  Preferiría que no lo putearan, lo eriza este exceso de familiaridad. Tendría que dar un golpe de autoridad para restablecer la distancia que nadie traspasa como no sea para jorobarlo. En caso contrario, huir.
  Nadie. Que le vengan a hablar de la incomunicabilidad a lo Antonioni, esas son bolitas de dulce, con gente espléndida, para romperla aquí y allá, y mujeres de película. Comme il faut. Que alguien se ponga en su pellejo: un escupitajo en su escudilla. Él es un fraile, él es un fraile. Dondequiera que vaya allá estarán el gran desierto, las Tentaciones. Nunca seres de carne y hueso a los cuales estrecharse en los momentos cruciales: eyaculación, ternura, muerte; nada más que fantasmas obscenos o los ausentes que le duelen o el mundo entero dejándolo pasar como si fuera un intocable.

  De toda la injusticia de la que soy capaz para salir al rescate de lo que queda de mí a tanta distancia del mundo, un resto entre otros. Objeto para los demás de uso efímero. Sujeto a todos los vértigos, a todas las náuseas, a todas las desgarraduras del sujeto. Sujeto a la antigua: educación religiosa, amor y odio a la familia, miedo a la vida, ideas fijas, obsesiones, alucinaciones. No es raro que haya elegido esta profesión, escribiente. Bajo el peso del mundo me desgrano, así parezco soportarlo mejor. Me escribo con minúscula, a reglón seguido, cada palabra es un obstáculo, etc. Casi todo lo que soy está por hacer. La vejez pudo sorprenderme en la cuna. Y no nací, como Lao Tsé, a los ochenta años.
  Digo: no basta con que no se me tienda un cierto número de manos. Yo lo habría deseado todo. ¿Nadie me lo agradecerá? ¡Sólo que -individuos de mi especie-! el derecho a la inutilidad ha cambiado de precio. Si pudiéramos darnos el lujo de extinguirnos. La Historia, en cambio, nos economiza. Para los gastos menudos. Al nivel de los restos.

  Piénsese también en la discriminación de los feos, de los débiles, de los impotentes. Sé que grandes problemas tienen al mundo ocupado como a una letrina. Lo harán estallar, la mierda llegará al cielo, y no me obstino. Esta no es más que una acotación en sordina, una mera idea que da su paseíto nocturno, despavorido, entre uno y otro basural. Hay cabezas como ésta. Deshabitadas y, en ellas, cierto tipo de pájaros, cucarachas, seres no tan despreciables como para no dar, por así decirlo, fe de la vida.
  Y de una miseria innominada. El poeta es su intérprete. Al menos si lo ha cogido la noche en su abandono esencial. Digo poeta porque la palabra me suena a cosa vieja y gastada, casi como un insulto. Con esta trompeta rota nada puede anunciarse, ningún juicio. Servirá, a lo sumo, para descargar los pecados de un testigo de Jehová: la obscenidad del alma. El poeta hablará de los animales que no figuran, por pudor de la belleza, en la leyenda de Orfeo. Y ellos, lejos de escucharlo, anidarán en él, serán parte de su obscenidad, de su alma de su trompeta. Todo es intolerable.

  Te escribo, te escribo. No logro que ni una sola palabra se te parezca en lo más mínimo. Y para ponerte aquí, por tu nombre tendría que sacar fuerzas de todas mis flaquezas, prepararme para lo peor que una palabra puede hacernos. No puedo decir que no te halla abandonado. Tendría que gemir, en realidad, en ningún huerto de los olivos como no fuera el huerto de la casa de los olivos, los olivos es la calle del manicomio.
  A un año de distancia ¿qué he ganado con ello fuera de perfeccionarme en la culpabilidad? Ya tendrás una idea muy clara de lo que significa esta clase de talento cuando se cultiva a escala mundial: algún día bajaré los ojos en señal de abyección. Todas mis justificaciones no son más que otros tantos argumentos en mi contra. Ya me lo dijo un amigo de paso en una maldita esquina del boulevard Saint Michel. Le pareció que una lagartija me recorría el cuerpo. Era mi mala conciencia. Sumarle ahora el muro de los lamentos es algo rayano en la obscenidad. Es lo que hago.

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No he tenido mucho tiempo para estrenar este espacio, y creo que es hora de revivir ciertos anhelos de vida, ciertas asperezas y cierto aire que se expulsa de mi boca... hálito de vida

jueves, febrero 23

el silencio del mar



El mar se detiene,
los sonidos se van,
los pajaros, sus ojos,
rojos de vida.

A lo lejos, unas,
si solo unas manos
a lo lejos, corriendo
disfrutando, riendo.

mis pensamientos
en el sur están
contigo, detrás de ti
riendo, susurrando
mil palabras en tus
odios, si tus oídos.

Tu boca, tu boca,
tus labios, tu sonrisa,
ojos, cejas, rulos...
Rulos, haciendo eco
en mi cabeza.

Cuando el mar calla
mis pensamientos
ruedan colina abajo.


jueves, enero 5

Parecen años

Hoy, mas que nunca te extraño, y te escribo esto con un cafe imaginario y un cigarro en mi mente, sabes que ya no fumo, y que el calor que hace me obliga a postergar los cafés que podria tomarme, te fuiste hace dos siglos y ya te extraño como si hubiesen sido mil, los dias no han sido faciles, me siento extraño como si algo me fatase, escucho nuestros grupos y no consigo decir volverás, porque entre mas lo pienso mas se me hace eterna tu lejania. En las noches abrazo tu sombra (o tu fantasma, como diria nuestro querido Silvio) y pienso simplemente en ti, en tu cuerpo, en tus ojos, tu sonrisa y tus vocales conjugando ese apodo por el cual consigues mi atención. Como sucedio esto, como llegaste a ser tan importante, ya van 5 meses y aun creo que fue ayer cuando caminabamos por las estaciones de metro escapando de las multitudes, arrinconandonos y haciendo nuestras las sombras, con besos, abrazos y caricias.

No se que fue lo que provocaste, no se porque me llamas a escribir y que solo escribo para ti y por ti. El tiempo escurre por mis manos como fruto de esta espera, y es que a diferencia de otro, yo no le puedo tomar el gustito.

sábado, diciembre 17

15dias

Cada medio mes acaricio tu fantasma en mi cama
Cada medio mes estudio tus curvas
Cada medio mes me contengo
Cada medio mes escucho tus susurros y los vuelvo poesia
Cada medio mes tus palabras se hacen sordas
Cada medio mes me descubro a mi mismo
Cada medio mes te vuelves fuente de inspiración
Cada medio mes vomito palabras en este ligero diario
Cada medio mes me gustaria no esperar medio mes

sábado, noviembre 26

Pensando en otro

Nos perdimos en esta cruel ciudad, sin rumbos ni sin rastros de amigos, perdiste un sin fin de cualidades y te enfermaste, como la carne se enferma de larvas- Respondiste al llamado de la incertidumbre y la pena, mi pecho cortado por el cruel desprecio de tu funcionalidad apocalíptica y retrograda, te vomito como quien se enferma de alcohol hasta que los vasos revientan, hasta que me sale el alma por la boca, hasta que te respondo con la bofetada de mis palabras. En mi cabeza resuenan los argumentos y las bocanadas de absurdos resucitados por los epítetos traicioneros, mi alma se envena de sal, de lombrices y cortándome con tu recuerdo me escondo entre los rincones de mi casa, en las sombras, debajo de las camas, en los armarios oscuros. Tu luz, como las de muchas se extinguió bajo el soplo de tu honestidad y yo aun estoy pensando en como mover el siguiente pie desde este balcón traspasar el tiempo, herir al aire y sacar sangre al pavimento que veo acelerarse en mis ojos, recorro todo sin gritar, sin perder el aliento, sin considerarme un estúpido, simplemente pagandote con mi vida tu indiferencia, caeré y caeré desde la azotea en que estaba parado hace unos segundos y de mis pies saldrán serpientes que comerán de la fruta putrefacta de tu soledad infinita... No me vale la pena ni el adiós que pensé darte, solo te vales un silencio, que se romperá con mis huesos aplastados sobre el suelo.

viernes, noviembre 18

puentes

- ¿No te ha pasado el que todo parece en otra sintonía?
- ¿A qué te refieres?
- No sé, a que a veces pareciera que lo demás no es real
- Estas loco, esas cosas no pasan...
- Nunca has sentido como si todo anduviese mas rápido, o como si anduvieses flotando entre nubes
- Ya te pusiste gay...
- Ya pero tampoco me trates mal... solo digo que hay veces que pareciera que la realidad ya no es real
- ¿Y cuando te pasa eso?
- No se, cuando me siento bien
- (cara de no entender que pasa)...
- Puta, cuando voy caminando y siento que el día me sonríe, que las flores son mas bellas, que los planetas se alinearon...
- Ayyyy! que te poní gay güeon!
- Ya si es verdad, demasiado gay... Pero nunca te has sentido así?
- A ver así como... gay?
- No pos, así como si hoy fuese un día distinto
- Si a veces...
- A veces cuando?
- Anday preguntón...
- ¿Tiene algo de malo el querer saber mas de ti?
- Mmmm... Quizás cuando siento que la vida me sonríe
- Y hoy ¿La vida te sonríe?
- Hoy es quizás un día diferente
- Un día diferente... Quizás tengo que alegrarme el que estemos en este lugar los dos juntos
- Quizás...
- En qué piensas?
- En que esto hace algún tiempo también lo hubiese querido
- Esto que? El que estemos juntos en este lugar?
- Puede ser... Aunque me basta con el estar juntos en este lugar
- Ah Si... y desde cuando piensas así?
- No se, desde que al lado tuyo el Mapocho no me parece tan feo...